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Fuente: Instituto Haitiano de Estadística e Informática (IHSI) El foro "Niños y Violencia" organizado en 1996 y la ley votada en el mes de septiembre del año 2001 por el parlamento Haitiano pone en evidencia un mal que roe la sociedad haitiana y particularmente a los niños. En noviembre del 2001, Haití resivió el primer reencuentro regional sobre la violencia intra-familiar. Ésa fue la ocasión de diversos sectores de la sociedad para anunciar un estado de alerta de la violencia en general pero sobretodo la ejercida sobre los niños en particular y proyectar las vías de solución. El doctor Legrand Bijoux, psiquiatra del Centro de Educación Especial(CES), definió la violencia como toda situación que produce daño físico o de la personalidad de una persona. La psicóloga Vania Berrouet que intervino durante el foro sobre los niños y la violencia en 1996 indicó que hay violencia cuando en una interacción con un individuo, una fuerza es ejercida y elimina ciertos derechos a una persona, ataca su integridad física o moral, limita sus derechos de decisión o los quita.(*1) Los niños en Haïti se enfrentan cada día a esas situaciones. Sea en la escuela, seno familiar, en la calle o en sus relaciones con el estado, la violencia los persigue y forma parte de lo cotidiano. Aprender bajo la amenaza del látigo Los castigos con látigo fueron prohibidos en la escuela desde 1843 durante el gobierno de Jean Pierre Boyer (Presidente haïtiano de 1816 a 1843). Sin embargo, aún en el 2002 la mayoría de las escuelas del país continuan la práctica de una forma u otra. "Rigwaz" (piel buey seca trenzada), "matinèt " y regla de madera hacen parte de las herramientas de los profesores, sobre todo en las escuelas primarias, para molestar a los estudiantes. En ciertas escuelas el uso del látigo es sistemático, mientras que en otras, son los profesores que deciden su utilización sin que haya ninguna forma de intervención directa de asociaciones concernientes o el Estado. Otras formas de castigo corporal son igualmente administrados: los profesores ponen a los estudiantes de rodilla en el sol, los pinzan con las uñas, les alan las orejas etc... La violencia verbal es igualmente muy utilizada en las salas de clase. Los niños son tratados frecuentemente de cretinos, de necios cuando no llegan a comprender un lección explicada por el profesor. Vania Berrouet que actualmente colabora con la Fundación Haïtiana de Profesores Privados(FONHEP), habla igualmente de la violencia cultural. "Es el hecho por la escuela de ignorar la realidad vivida por los niños. Lo que ellos poseen, le decimos que no es bueno, que vamos a mostrarles la verdad porque su verdad no es buena"(*2), dice la señora Berrouet. Sin embargo, durante varios seminarios de formación, sobre la problemática de la violencia practicada en la escuela, que ella organizó con los profesores, tuvo como resultado que las efracciones denunciadas por ellos eran efracciones menores. "Nosotros no tenemos en Haïti casos más graves donde hay afectación de la integridad del otro, como lo vemos actualmente en los Estados Unidos donde los niños son obligados a pasar por detectores de armas de fuego o armas blancas"(*3), ella afirmó. Bien que las leyes prohiben los castigos corporales, ninguna estructura de supervición ha sido prevista. La señora Berrouet precisó que durante el período de 1986-1996, solamente tres quejas han dado lugar a la revocación de profesores. En esos casos hubo fracturas de dedos y de antebrazo del niño. Interrogados en una camioneta, dos niños Henry (7años) y Albert (9años) dijeron que ellos son golpeados en la escuela. La madre que estaba presente explicó que ello no podría ser de otro modo ya que sus niños son muy intranquilos. "Yo se que se puede calmar sus ánimos desmedidos en esta escuela, por esa razón los inscribí aquí", dijó ella. Es así como los padres son complices de la violencia que es ejercida sobre el niño al asistir a la escuela. Además la violencia está omnipresente en el seno de la misma familia. Una encuesta realizada en agosto del 2002 por un grupo de 20 niños formados por Plan Haïti en la ciudad de Jacmel en diferentes capas de la población revela que los profesores forman la segunda categoría de personas que no respetan los derechos de los niños, los analfabetos están en primer lugar. La familia: primer responsable La célula familiar donde el niño debería sentirse en seguridad, es la primera institución donde el niño hace conocimiento de la violencia. Que sea ejercida contra él o contra otro miembro de la familia, el niño evoluciona en un medio cargado de escenas de brutalidad. Los castigos, incluso los más humillantes son considerados como eficaces para dotar al niño de una buena personalidad. (*4) Aproximadamente nueve mujeres y nueve hombres sobre diez piensan que es normal dar a veces bofetadas o nalgadas a los niños para hacerlos obedecer, según la encuesta sobre la mortalidad, morbilidad y la utilización de los servicios 2000 (EMMUS III) llevada por el ministerio haïtiano de la Salud Pública y la Población. Mas del 15% de las mujeres y 23% de los hombres piensan que es normal infligir castigos corporales a los niños. 87% de las mujeres y 74% de los hombres reconocieron que a veces o incluso con cierta frecuencia dan bofetadas o nalgadas a los niños para que obedezcan. El 39% de los hombres reconocieron haber infligido esporadicamente o frecuentemente castigos corporales a los niños. (*5) Las cifras anteriores muestran sobre el estado de conciencia de inferioridad en que se coloca al niño en relación a los adultos. El Dr Bijoux resume esa situación en dos proverbios haïtianos que dicen: "Timoun se ti bèt", "Ti nèg se baton ki fè l mache" (*6) En todos los casos los niños dependen de los adultos para su protección como consecuencia a su debilidad y la falta de desarrollo de sus capacidades, de ahí la necesidad de la aplicación de la Convención Relacionada a los Derechos de los niños. Tabla II: Violencia doméstica y maltratos infantiles
Fuente: EMMUS III Padres interrogados piensan que ellos tienen el derecho, ven el deber de corregir a sus hijos. "Los niños intranquilos, desobedientes e irrespetuosos como ellos son merecen bien el latigo", dice Elvie una comerciante de frituras. Patrick, su hijo, no le gusta que su madre lo golpee. El dice que a veces es fustigado sin saber porque. ¿Por qué en Haïti, las mujeres ocupan el primer lugar en las estadísticas en lo que se refiere a la violencia ejercida a los niños? Una historia contada por la psicóloga Edwige Millien durante el foro "Infancia y Violencia" nos puede aclarar. "Jeannette es una niña que ha sido siempre golpeada por su madre. La madre de Jeannette fue un niño golpeado. Ella fue primero golpeada por su padre y para escaparse de éste, muy joven se casó con un hombre. Ese hombre era alcohólico y la siguió golpiando."(*7) Resulta que la violencia es una cadena y son los más débiles las mayores victimas. En Haïti las mujeres son grandes victimas de la violencia. Los resultados de la EMMUS III mostraron que en la región donde la violencia con respecto a las mujeres es más elevada, ésta ejercida sobre los niños tiende a ser igualmente más importante. Así, la encuesta EMMUS III muestra que las mujeres que han provado más frecuentemente la violencia doméstica son las de Grande-Anse (21%), del Noroeste y la Artibonite; departamentos caracterizados por una incidencia elevada de violencia doméstica.(*8) "La violencia resulta de nuestra incapacidad de resolver los conflictos de manera pacifica. Ésta necesita de la comunicación, negociación y reflexión crítica. Esas técnicas no son enseñadas en la escuela, las gentes deben saber que los niños pueden ser disciplinados sin dolpes", afirma la señora Stefanie Conrad, responsable de comunicación en Plan Haití una organización no gubernamental que coloca a los niños en el centro de sus actividades. Varios especialistas admiten que las consecuencias de la violencia sobre los niños son más importantes cuando éstos han sido testigos de violencias que cuando han sido objeto. El Dr Bijoux afirma que investigaciones llevadas a cabo en Canada han mostrado que los efectos de la violencia son más profundos cuando un niño es testigo directo de la violencia o la violencia es ejercida sobre la persona que él ama. Una encuesta realizada por el Banco Internacional de Desarrollo(BID) en Nicaragua, ilustra muy bien las consecuencias que puede tener la violencia particularmente sobre la educación de los niños. Según ese estudio, 63% de los niños decendientes de familias donde las mujeres sufren la violencia doméstica constituyen un clase, y abandoman en promedio la escuela a los 9 años, mientras que es de 12 años para los niños de mujeres no victimas de graves servicios.(*9) "La violencia doméstica es un problema que concierne a la salud, la justicia, la economía, el desarrollo, y ante todo a los derechos humanos", recuerda Merhr Khan, director de investigación Innocenti de la UNICEF. Los niños en domesticidad los más maltratados Aunque la legislación haitiana sobre el trabajo de los niños sea muy restrictiva, la domesticidad es un fenómeno muy expandido en Haití. Varios millares de niños en edad entre 5 y 18 años son arrancados de sus familias para trabajar gratuitamente o a cambio de servicios como tener el derecho de ir a la escuela. Aún cuando el código de trabajo autoriza el empleo de un niño para trabajos domésticos a la edad de 12 años, el Instituto de Bienestar Social se opone categóricamente. Por otra parte, la edad mínima autorizada para el trabajo remuneré es fijada a los quince(15) años con la autorización del Ministerio del trabajo. Si la mayoría de los niños en Haïti no escapan de la violencia, los restavèk(*10) son sobre los que más se ejerce la brutalidad. Según los primeros datos recogidos en el transcurso de una encuesta llevada a cabo en el 2001 por el BIT (Oficina Internacional del Trabajo) a través de su programa IPEC (Programa Internacional para la abolición de las peores formas de trabajo de los niños), el número de niños en domesticidad en Haïti se situa entre 90.000 y 120.000, de los cuales el 75% son niñas entre 7 y 15 años. Tabla III: Niños en domesticidad en el Caribe y América Central
Fuente: BIT/IPEC El abogado Betty Casty que trabaja con la UNICEF, interventor en el reencuentro regional sobre la violencia intra-familiar (noviembre 2001), afirma que los niños realizan trabajos por encima de sus capacidades físicas. Frecuentemente no tienen acceso a los servicios de salud, educación y alojamiento. Además son victimas de abuso sexual. 60% los niños en domesticidad interrogados en el marco de una encuesta realizada por el Instituto Psico-Social de la Familia en 1998 afirmaron haber recibido castigos del dueño y la dueña de hogar. Unido a éstos, ofenzas cotidianas refuerzan las agresiones sufridas continuamente por los niños en domesticidad. Hasta el momento, solamente unos cuarenta países del mundo adoptaron una legislación específica en asunto de violencia doméstica, 13 son de América Latina. Dieuseul (12 años), interrogado en el marco de ese documento, cuenta que él ha sido golpeado severamente por una señora con la que había entrado a Puerto Príncipe a la edad de 8 años. La señora había respetado ciertas responsabilidades tomadas en presencia de su madre, como enviarlo a la escuela pero los quehaceres domésticos que él tenía que realizar no le daban tiempo para estudiar. Toda su jornada se resumía en hacer bien su trabajo con el objetivo de no ser reprimido. "Pasados tres años, no pude más y me fuge". El BIT organizó el 27 y 28 de mayo del 2002, un seminario dirigido a los periodistas con el fin de aumentar la sensibilidad hacia el problema del trabajo de los niños en Haití, sobre la domesticidad. El juez para niños Emmanuel Lacroix ha detectado contradicciones en la legislación haitiana relacionadas con el trabajo infantil recalcando que Haïti aún no ha ratificado la convención 182 sobre la erradicación de las peores formas de trabajo infantil y la convención 138 sobre la edad mínima de aceptación de un niño al trabajo. Los periodistas presentes en el seminario expresaron su voluntad de sensibilizar a la población con el objetivo de erradicar las formas peores de trabajo infantil. 16% en América Latina y el Caribe son objetos de maltratos cuando los adultos juzgan su comportamiento incorrecto. Los insultos representan el 13% contra el 16% de los castigos corporales. Haití es el país de la región donde se ha señalado la tasa la más alta de niños golpeados (40%), seguido de la Guyana 23% y la República Dominicana, 20%. Los niños de la calle: librados a ellos mismos Los niños de la calle son los que no tienen otro lugar que la calle para vivir. Otros niños pasan el día en la calle pero cuando llega la noche, tienen un techo para cobijarse: esos son llamados niños en la calle. El número de niños de la calle, es decir que viven exclusivamente en la calle, se situa alrededor de los 2.000, según las cifras dadas por el padre Atilo Stra, responsable de la residencia para niños de la calle llamada Lakay (la Saline). Los niños de la calle viven la violencia días trás días. Librados a ellos mismos, sufren la violencia y la utilizan para sobrevivir. "Victimas de una inseguridad generalizada y privados de todo, los niños de la calle viven de la violencia para sobrevivir", dice la señora Casty. En la calle, los niños aprenden y viven de la violencia cotidiana. Esa categoría de niño está muy expuesta a la violencia en sus formas las más brutales. "De manera general, drogados o no, los niños de las calles de Puerto Príncipe viven en familiaridad precoz con la muerte y en promiscuidad anormal de manera violenta e indignante, como asesinatos y linchamientos. Raros son en efecto, entre esos jóvenes, los que no han vivido la experiencia de la muerte inmediata de un ser más o memos próximo, a veces un camarada de la misma base, cártel o un adulto conocido. Raros son los que no han visto un mañana un cadáver ensangrentado abandonado en el borde de la calle y dejado podrir bajo el sol durante varias horas", explica Frantz Lofficial. (*11) "Algunos de ellos serán testigos de linchamiento y otras formas de muerte violenta. Lo que trae como consecuencia una banalización del horror y el poco valor de la vida humana que no se debería perder de vista cuando se enfocan ciertas atrocidades cometidas por algunos niños de la calle. Ellos matan como si fuera un juego, que refleja el modelo establecido, sin ninguna preocupación de las consecuencias, pues ni la vida de ellos ni la de los otros parece tener valor", agrega. Victimas de ellos mismos, de otros niños que evolucionan en la calle, los niños de la calle son victimas de la violencia policial o ven como sus derechos son pisoteados. La mayor parte de los niños que se encuentran en prisión son de la calle. Por simples infracciones o delitos ellos son encarcelados, mientras que la legislación sobre los menores da prioridad a la rehabilitación y la educación. El juez para menores, Emmanuel Lacroix, declaró que la encarcelación de menores es ilegal según la ley del 7 de septiembre de 1961. Incluso en caso de condenación un menor debe ser recluido en un centro de acojo Duval-Duvalier. Los niños que comenten infracciones son ubicados actualmente en la prisión Fort National. Para Lacroix esa situación es un no respeto al derecho infantil. Armonizar la comunicación entre niños y fuerza policiales Por un lado, para mejorar el estado de relación entre las autoridades policiales y los niños en dificultad sobre todo los de la calle, la Policial Nacional de Haïti en concertación con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) organizó un taller de formación sobre las técnicas de comunicación con los niños en el cual participaron vente instructores de policía del 21 al 23 de febrero del 2001. Esa gestión para los organizadores, "responde a la necesidad de favorecer el respeto de los derechos de los niños y particularmente el desarrollo del conocimiento sobre la situación de los niños en dificultad y el acompañamiento social de los niños en peligro.(*12) El taller estuvo dirigido a la necesidad de la policía de prestar atensión a los niños, dotarse de una unidad especializada en la ocupación de los problemas de los menores, prevención y protección de éstos. Los instructores pudieron establecer la diferencia en la justicia para los niños con vista a la protección y rehabilitación del menor delincuente y la justicia para adultos dirigida a la protección del contraventor.
SOS Timoun: Venir en ayuda de los niños maltratados Frente a varios casos que han aparecido en estos últimos años, el Instituto de Bienestar Social e Investigación (IBESR), un organismo gubernamental bajo la tutela del Ministerio Haïtiano de Asuntos Sociales abrió en el 2000 un servicio llamado SOS Timoun. Ese servicio pone a disposición a los niños victimas o testigos de violencia un número telefónico: el 133, que recibe las llamadas de lunes a viernes entre las 6 y las 18 horas. El servicio SOS Timoun fue lanzado a la ocación de la Jornada Nacional del Niño, el segundo domingo del mes de junio del 2000. "Su creación responde a siertos problemas unidos a la violencia ejercida sobre los niños en las familias, niños en domesticidad y niños de la calle, para los cuales el Instituto de Bienestar Social es constantemete solicitado" indicó la directora de protección social en el IBESR, Marie Carmelle Déjean. Ella afirma que en el servicio donde ella es responsable recibe frecuentemete los niños severamente golpeados, llevados por la policía o por alguien del vecindario inmediato al niño. Esos niños presentan a veces heridas muy graves, señaló ella. Tabla IV: Repartición de los niños agrupados por
grupos de edades y sexos (octubre 2000-septiembre 2001)
Tabla VI: Casos tratados según el sexo y el estatuto (octubre
2000-septiembre 2001)
La mayoría de sus agresiones son cometidas en la familia y son los niños en domesticidad quienes son objeto, ha hecho ella saber. Cuando un niño es llevado o solicita la intervención del SOS Timoun, el servicio de la protección de menores IBESR efectua una encuesta. Los padres pueden ser convocados con el fin de convencerlos de la esterilidad y los daños de las prácticas de violencia. Antes, seminarios eran organizados en las escuelas primarias y secundarias para los profesores. La falta de medios logísticos limitan las acciones del servicio de tratamiento de urgencias, explica la señora Dejean. Los niños son a veces ubicados en otra familia o en una institución miembro de la IBESR como la Escale, una institución no gubernamental que se ocupa de los niños en domesticidad maltratados. Sin embargo, esas soluciones son excepcionales pues es mejor que el niño permanezca con su familia, expresa la señora Dejean. La primera causa de violencia de los niños en Haïti es la situación económica, según ella. "Si una dueña de hogar se levanta y no sabe que va hacer para montar la olla, ella se libera sobre los hijos", dice. Sí, SOS Timoun es una buena iniciativa, él se enfrenta particularmente a la inaccesibilidad de lineas telefónicas en Haití. Además, un tabú reina sobre la intervención de una autoridad exterior para resolver un problema familiar. Para Jimmy (8 años ) residente en Carrefour-Feuilles "ni hablar de llamar a la policía (Jimmy asemeja SOS Timoun a la policía)" por sus padres "aunque me golpeen, yo me resigno. Un día yo seré adulto y ellos no podrán golpearme más". Un hombre(de unos cuarenta años) encontrado en la calle e interrrogado sobre el asunto, hizo saber que si él golpea a un niño por su bien y éste llama a las autoridades para hacerlo arrestar, él abandonaría a ese niño. Kathia (13 años) es una en domesticidad. Ella no conoce SOS Timoun. "Cuando me golpean, yo pido socorro a los vecinos. Si yo hubiera sabido que existía un número para pedir ayuda ya lo hubiera utilizado. Pero si las personas de la casa me sorprenden en el teléfono, ellos me golpearán severamente", declaró. El acceso al teléfono no es una condición para una intervención del IBESR en el marco de su servicio SOS Timoun. Una persona puede dirigirse directamente a la institución para denunciar un caso de violencia ejercida sobre un niño. Sin embargo, IBESR no dispone que de tres oficinas a través del país (Puerto Principe, Gonaïves, Cabo Haitiano). Resulta que muchos casos no llegan al oido de las autoridades u organizaciones que trabajan en el campo de la protección de los derechos de los niños. En Puerto Principe, la dirección de protección de menores no dispone de un transporte. Incluso para los casos que necesitan desplazamiento, la victima está obligada a esperar. Elaborar un ficha única para registrar los casos de violencia Los datos estadísticos sobre la violencia en general y ésta ejercida sobre los niños en particular son raros en Haití. Esa situación se explica por una parte, porque las victimas vacilan en dar quejas y por otra no existe un método uniforme para registrar las informaciones en ese campo. Frente a esa constante, el Centro de Intervención, Rehabilitación, Investigación e Información para las Victimas de la Violencia (CIRREV) una organización no gubernamental en la lucha contra la violencia sobre las mujeres y los niños propuso a diversas instituciones desarrolladas en el sector de elaborar una ficha única para el registro de casos de violencia. "Es muy difícil crear un verdadero estado de la violencia en Haití y tomar las informaciones necesarias para llevar acciones adaptadas a los diferentes tipos de violencia" dice Marjorie Joseph, un médico del CIRREV. "Esa nueva institución (que está en fase de experimentación) permitirá la elaboración de mejores programas de prevención y sensibilización sobre el fenómeno", según la señora Joseph. Ella facilitará igualmente la puntualización de proposiciones a las autoridades públicas que podrán poner en vigor políticas legislativas adaptadas y elaboradas según la realidad constatada. Miguelina Rousse, una trabajadora social que colabora con el CIRREV, reveló un alza relativa de violaciones a pequeñas niñas. Durante un mes, una veintena de casos de violación se registraron en el Hospital de la Universidad de Estado de Haití (la mayoría entre 8 y 12 años). Una centena de casos de violación han sido denunciados por el CIRREV desde enero del 2001, 25% de esos casos son niños (menos de 18 años). La señora Rousse indicó que los niños encontrados en los centros para niños en dificultad son frecuentemente violados porque ellos han sido ellos mismos victimas de violencia. Tener la voz del capítulo Las medias juegan un role en la lucha contra la violencia en la sociedad, admite la señora Rousse. Varias estaciones radiales y televisivas han puesto sus antenas a la disposición de los agentes del CIRREV para la realización de emisiones dirigidas a la educación de la población sobre la no violencia. Varias emisiones han sido realizadas sobre las ondas de radio Planeta Créole, radio Guinen y sobre la Televisión Nacional de Haití (TNH). La señora Rousse indicó que las emisiones sobre las agresiones sexuales fueron retransmitidas. Ellos presentaron a los auditores como operar un recurso judicial en el caso de una violación como ejemplo. En Haití, cerca de 7 adolescentes de cada 10 consideran que están poco o nada informados sobre sus derechos, según una encuenta de la UNICEF titulada " La voz de los niños"(*13) , publicada en el 2000 que relata el conocimiento de los niños Latino-Americanos y del Caribe de sus derechos. Los niños del medio urbano con un nivel socio-económico más o menos elevado están más informados de sus derechos que los otros. Hay que señalar que el hecho de estar informado no significa que los niños estén plenamente concientes de sus derechos. Los derechos mencionados más espontáneamente por ellos son : la educación (59%), la salud (38%), la vivienda (25%), la libertad a la expresión (23%) y el derecho de no ser maltratados (16%), continua la encuesta. Para ese último derecho, en la República Dominicana la tasa es de 37% y en Jamaica 41%. Los niños haitianos sienten un pena profunda al expresar sus opiniones y sus sentimientos. El informe "La voz de los niños" precisa que la mitad de los niños y adolescentes tienen dificultad para expresar sus opiniones en la casa y en la escuela. La razón principal es la falta de coraje para pedir la palabra (52%). En Haití esa cifra es de 41%, 57% en la República Dominicana y 10% en Jamaica. El porcentaje de niños que respondieron que los profesores no los escuchan fue de 9% en Haití, 19% en la República Dominicana y 16% en Jamaica. El 80% de los interrogados declararon que raramente sienten sentimiento de bienestar. Esa ausencia de información está presente también en otras esfera muy importantes como la de la sexualidad. Dos (2) niños de cada tres(3) son poco o no informados en materia de educación sexual, muestra la encuesta de la UNICEF. "La mayoría de los resultados sobre Haití son diferentes de la de otros países de la región (conocimiento mayor de derechos, sentimientos más fuertes de bienestar, apreciación del medio escolar, rechazo a la violencia doméstica)", mostró la encuesta. En estos últimos años, varias iniciativas en el sector de la prensa han favorecido el acceso de los niños a la información o al trabajo por el cambio de los malos aspectos en las relaciones de niños y adultos. El periódico Le Nouvelliste, un suplemento semanal, Le P'tit Nouvelliste, es reservado a los jóvenes lectores. Temas dirigidos a responsabilizar a los niños son abordados. En ese suplemento, el periódico colabora igualmente con organizaciones que trabajan por mejorar la suerte de los niños. Por ejemplo desde enero del 2002, el Instituto Panos y Plan de Haïti llevan una serie de experiencias en varias regiones del país dirigidas a la formación de niños periodistas. Éstos últimos escriben regularmente pequeños textos que son publicados en le Petit Nouvelliste. En el Noroeste de Haití, los niños periodistas elaboran y conciben sus propias emisiones que pasan en la Radio Gamma en Fort-Liberté y Radio Hispaniola en Trou-du-Nord. Una estación radial y televisiva han sido creadas con una programación esencialmente destinada a los niños. M Eddy Trofort, director de la Radyo Timoun (radio de los niños en frances) señaló que la mayoría de las emisiones se articulan alrededor de la problemática de la situación de los niños. La radio Timoun concede igualmente un gran espacio a la formación de padres, hizo él saber. Según él, los maltratos infligidos a los niños en el país son debidos a la falta de formación de los padres. Crear nuevas relaciones padres e hijos Stefanie Conrad explica el trabajo que hace por su institución para el mejoramiento de las relaciones padres e hijos. El programa "Niños y medias" es un ejemplo de las actividades que Plan-Haití realiza con ese objetivo. El trabajo de los niños muestra a los padres que los niños pueden ser responsables, ella indicó. "Eso provoca el respeto y la confianza de los padres que tienen la posibilidad de ver a sus hijos expresarse y mostrar sus capacidades", prosigue. La señora Nicole Pierre Louis, responsable de los Derechos de los niños en Plan-Haití, por su parte insiste sobre los derechos infantiles pero también sus deberes. Según ella, es muy importante responsabilizar a los niños. Eso contribuye a la anexión del respeto entre niños y adultos. Ella señala que a partir del programa de escuela de calidad, un proyecto conjunto entre FONHEP y Plan-Haití, realizados por diferentes instituciones interventoras en el campo educativo, el problema de la violencia en las escuelas fue tocado con los profesores. Él mostro como, en un medio donde el niño se sienta en seguridad, se favorece un mayor rendimiento sobre el plan académico. Por otra parte, desde abril del 2001, un conjunto de organizaciones nacionales e internacionales han realizado una serie de actividades de sensibilización con vista a promover y hacer valer los derechos de los niños. Esa movilización se realiza en el marco de una campaña internacional del "Movimiento Mundial en favor de los niños". Uno de los gritos de llamado a la reunión es la detención del maltrato y la explotación de los niños. La Coalición Haitiana para la Defensa de los Derechos de los Niños (COHADDE) es una de las organizaciones que toma parte del movimiento mundial a favor de los niños. Desde 1991, esta organización que reagrupa cerca de unas cuarenta instituciones trabaja en la protección de los derechos de los niños y también sobre el terreno con vista a favorecer el desarrollo de los niños. Actualmente, la COHADDE organiza la formación de niños en diferentes regiones del país con el fin de que formen parte de la promoción de sus propios derechos. Según Emmanuel Lacroix, presidente de la COHADDE, una centena de niños serán formados resultante de ese programa. Ellos tendrán como objetivo formar otros niños para crear una red regional de protección de los derechos de los niños a través del país, en el marco del Movimiento mundial a favor de los niños. Los castigos corporales en lo sucesivo prohibidos El 6 de septiembre del 2001, el estado Haitiano por la intervención del parlamento prohibió formalmente los castigos corporales ejercidos sobre los niños. Desde el artículo 1, los legisladores indicaron que "Los tratos inhumanos de cualquier naturaleza comprendido los castigos corporales contra los niños son prohibidos." "Por tratamiento inhumano, hay que comprender todo acto de naturaleza provocatriz de shock corporal u emocional, tal que golpear o sacudir un niño, o provocarle un castigo susceptible de dañar su personalidad, con o sin la utilización como intermediario de un objeto u arma, así como el uso de la fuerza", precisa el artículo 2. Esa ley prevee un conjunto de disposiciones que incluyen los castigos que son infligidos en la escuela. Sanciones son igualmente previstas contra aquellos que se enojen a su encuentro. Sin embargo varias personas interventoras en el campo de la protección de los derechos de los niños anticipan que una ley no puede cambiar las mentalidades y aún hay que concebir las estructuras susceptibles de facilitar la aplicación de normas legales. Casi en la misma calle donde se encuentra el Instituto de Bienestar Social (calle de Marguerites), hay escuelas que utilizan todavía el látigo. "Nosotros obtenemos mejor resultado con el látigo", dice uno de los responsables. Mucho antes de esa ley, las escuelas tenía ya prohibido el látigo, pero en muchos establecimientos, los maestros, se resisten a depositar el látigo, son tolerados. El diputado Wilner Content piensa que comisiones de seguimiento deben ser creadas como estás que han sido previstas en el texto de la ley votada. Content está conciente que muchos de los aspectos no serán puestos en aplicación. No obstante, el piensa que los Ministerios de Asuntos Sociales y Educación Nacional particularmente, deben "vigilar de cerca" con la elaboración de un marco de aplicación. "Hay muchas leyes en el país pero eso no impide que cada día diferencias sean constatadas. Sea en la casa o en la escuela, se continúan utilizando los castigos corporales. Esa comisión debe vigilar y aplicar las penas previstas", declaró el diputado. Trabajar por la eliminación de los abusos ejercidos a los niños será muy difícil como consecuencia de la mentalidad de los padres que piensan que el látigo puede mejorar el compartamiento de los niños, según Content. "La dificultad viene igualmente del hecho que la justicia deberá tomar en cuenta la realidad. Es por eso que el Ministerio de Asuntos Sociales debe efectuar programas para hacer conocer a los padres la ley, hacerles comprender que su trabajo es de velar por el desarrollo de los niños",agrega el señor Content.
Esa ley votada por el Parlamento Haitiano es un paso en la dirección de una armonización de la legislación de Haití con la Convención relacionada a los derechos de los niños ratificada en 1994. En el transcurso de la Sección Extraordinaria de Naciones Unidas consagrada a los derechos infantiles que se desarrolló del 8 al 10 de mayo del 2002, el Estado Haitiano presentó las medidas adoptadas con vista a hacer efectivos los derechos reconocidos por esta Convención. Educar para la no-violencia Varias personalidades encontradas expresaron su inquietud sobre el fenómeno de la violencia en el país. El Dr Bijoux puso acento sobre el riesgo de una perpetuación de la violencia por el complejo de reproducción que lleva al agredido a identificarse a su agresor. Según el doctor Bijoux, es dificil construir una sociedad basada en la no-violencia. "Bien que la historia de país, tejida de violencia, puede explicar la magnitud del fenómeno en los ánimos, es tiempo después de dos siglos de romper con sus prácticas que no aportan nada positivo a la sociedad". El doctor Bijoux piensa que después de varias generaciones una educación a la no violencia podrá aportar sus frutos. Ese ha sido igualmente el llamado de varios electos haitiano-americanos en su visita a Haití en enero del 2002. Interventor de la oficina de asuntos públicos de la Embajada de los Estados Unidos en Haití, el viernes 18 de enero del 2002, el señor Ossman Dèsir, miembro del cártel municipal de Miami Norte (Estados Unidos), remarcó que desde la independencia , los Haitianos han recurrido a la violencia. El alcalde de la ciudad de Miami Norte, Joseph Célestin, criticó por su parte el hecho que la violencia sea omnipresente en la mentalidad haitiana. "Nous avons assez essayé la violence. Maintenant, il est temps d'explorer d'autres alternatives basées sur la non-violence pour voir les résultats", avait lancé Marc Villain, responsable du comité des actions politiques haïtiano-américaines. Algunos instituciones de referencia Centre d'Education Spéciale (CES) CIRREV (Centre d'intervention, de réhabilitation, de
recherche et d'expertise pour les victimes de violences) COHADDE Escale Foyer Maurice Sixto IBESR ( Institut du Bien-Être Social et de Recherches) Lakay PEJEFE (Programme d'encadrement des jeunes Femmes et des Enfants) Plan-Haïti Service social de l'Hôpital de l'Université d'Etat
d'Haïti (HUEH) SOFA Timkatec ( Timoun k ap teke Chans) Tribunal pour enfants Endnotes
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